FIGURAS LITERARIAS
Las figuras literarias son formas no convencionales de
utilizar las palabras, de manera que, aunque se emplean con sus
acepciones habituales (a diferencia de lo que ocurre en los tropos),
se acompañan de algunas particularidades fónicas, gramaticales o
semánticas, que las alejan de ese uso habitual, por lo que terminan por
resultar especialmente expresivas. Debido a esto, su uso es
característico, aunque en modo alguno exclusivo, de las obras literarias.
De forma coloquial, reciben también los nombres de recursos literarios, estilísticos, retóricos o expresivos y el de figuras retóricas o del discurso, etc.
Las figuras, junto con los tropos, constituyen dentro del ámbito de la retórica uno de los formantes básicos del ornatus retórico, el constituyente principal de la elocutio.
Las figuras literarias se dividen en dos grupos: las figuras de dicción y las figuras de pensamiento.
Las figuras literarias se dividen en dos grupos: las figuras de dicción y las figuras de pensamiento.
Figuras de dicción
Las figuras de dicción afectan primordialmente a la forma de las
palabras, aunque en ocasiones inciden también sobre el significado. Se
distinguen cuatro categorías: figuras de transformación, figuras de repetición, figuras de omisión y figuras de posición.
Figuras de transformación
También llamadas metaplasmos
consisten en la utilización de formas léxicas que serían, en teoría,
incorrectas en la lengua ordinaria. Las más conocidas de estas figuras
son las licencias métricas.
Como una de las figuras de transformación encontramos al apócope, la dialefa, la sinéresis, la sinalefa, entre otros.
Figuras de repetición
Las figuras de repetición consisten en el uso de elementos lingüísticos (fonemas, sílabas, morfemas, frases,
oraciones...) que ya habían sido usados en el mismo texto. La
repetición no tiene por qué ser necesariamente exacta, por lo que en
muchas ocasiones se dan casos de semejanza o igualdad hacia un mismo
producto o palabra.
Como una de las figuras de repetición encontramos al polisíndeton
Figuras de omisión
Las figuras de omisión consisten en la supresión de un elemento
lingüístico y necesario, en teoría, para la construcción del texto. Su
uso tiende a aligerar la expresión.
Como una de las figuras de omición encontramos al asíndeton, entre otros.
Figuras de posición
Las figuras de posición son aquellos procedimientos que se basan en la alteración del orden normal de las partes de la oración
Como una de las figuras de posición encontramos al hipeérbaton, entre otros.
Figuras de pensamiento
Las figuras de pensamiento afectan principalmente al significado de las palabras. Se distinguen las siguientes categorías: figuras de amplificación, figuras de acumulación, figuras lógicas, figuras de definición, figuras oblicuas, figuras de diálogo, figuras dialécticas (o de argumentación) y figuras de ficción.
Figuras de amplificación
Aunque la, en latín, amplificativo, no es tanto un desarrollo más por extenso de una idea sino más bien su realce (por un uso especial de la entonación, por ejemplo), en la práctica las figuras de amplificación incluyen técnicas de alargamiento de los contenidos de un texto.
Como una de las figuras de amplificación encontramos a la paráfrasis, entre otros.
Figuras de acumulación
Las figuras de acumulación son procedimientos que buscan la adición de elementos complementarios a las ideas expuestas.
Como una de las figuras de acumulación encontramos a la enumeración.
Figuras lógicas
Las figuras lógicas son procedimientos que tienen que ver con las
relaciones lógicas entre las ideas dentro de un texto; de forma
especial, se considera la relación de contradicción o antinomia, por lo que la figura lógica por antonomasia es la antítesis. Como variantes de esta, se encuentran la cohabitación, la paradoja y el oxímoron.
Figuras de definición
Las figuras de definición (y descripción) se utilizan para reflejar
lingüísticamente la esencia o apariencia de los temas tratados
(personas, objetos, conceptos...).
Las figuras de definición y descripción son las siguientes: definitio, prosopografía, etopeya, pragmatografía, topografía, cronografía, retrato, evidentia y demonstratio.
Figuras oblicuas
Las figuras oblicuas designan de forma indirecta una realidad
utilizando las palabras en sentido apropiado. Constituyen la frontera
con los tropos.
Las figuras oblicuas son las siguientes: perífrasis o circunloquio, lítotes o atenuación, y preterición o paralipsis.
Figuras de diálogo o patéticas
Las figuras de diálogo son las propias del estilo directo,
pues subrayan el carácter comunicativo del discurso. Se denominan
también figuras patéticas pues pretenden incidir afectivamente en el
destinatario.
Las figuras de diálogo son las siguientes: apóstrofe/invocación, exclamación, interrogación retórica, optación y deprecación.
Figuras dialécticas
Las figuras dialécticas o de argumentación son las propias de los debates dialécticos (la disputatio, en latín); se trata de técnicas argumentativas.
Las figuras dialécticas son las siguientes: concessio, correctio, dubatio, communicatio, conciliatio y distinctio; pueden, además, incluirse aquí las llamadas probationes argumentativas, o pruebas expuestas por el orador para defender su argumentación: simile, argumentum y sententia.
Figuras de ficción
Las figuras de ficción permiten presentar como reales situaciones imaginarias.
Las figuras de ficción son las siguientes: personificación, prosopopeya.
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